El versículo 119 de la Sura 9 (Tawbah), que también aparece en un pasaje de la suplica llamada (Ziyarat) de Ghadir recitada por Imam Hadi, la paz sea con él, frente de la tumba del Imam Ali, la paz sea con él, enfatiza la importancia de la piedad (taqwā) y de acompañar a los veraces (al-ṣādiqīn). Algunos exégetas chiítas relacionan este versículo con el Principe de los Creyentes (la paz sea con él) y los compañeros leales del último de los Profetas, el Profeta Mohammad, las bendiciones divinas sean con él y su familia.
En el versículo 119 de la Sura Tawbah, Dios indica claramente la necesidad de seguir a las personas veraces y leales; personas que son ejemplos de sinceridad y fe. El Principe de los creyentes (la paz sea con él) es reconocido como el símbolo de la sinceridad, la fe y la práctica de las órdenes divinas. Este versículo recomienda seguir tales modelos para la guía y la salvación de los musulmanes.
يا أَيُّهَا الَّذينَ آمَنُوا اتَّقُوا اللهَ وَ كُونُوا مَعَ الصَّادِقينَ
¡Oh, los que creéis! ¡Sed temerosos de Dios y estad con los sinceros! (sura 9: aleya 119)
En un pasaje de la Ziyarat de Ghadir se menciona:
«Los insensatos y los extraviados sin nobleza niegan lo que fue revelado a Muhammad acerca de tus méritos y auxilian a quienes se oponen a ti, mientras que Dios ordenó seguirte y exhortó a los creyentes a auxiliarte. Dios, Poderoso y Majestuoso sea, dijo: «¡Oh, creyentes! Temed a Dios (obedeciendo Sus mandatos y apartándoos de lo prohibido) y permaneced con los veraces (que son los profetas, la Gente de la Casa (la paz sea con ellos) y los amigos íntimos de Dios)». (Tawbah/119)»
El versículo 119 de la sura Tawbah es considerado uno de los versículos del Sagrado Corán que está vinculado con Imam Ali, el Principe de los creyentes, la paz sea con él. En él se exhorta explícitamente a los creyentes a la piedad y a permanecer junto a los veraces. Dada la personalidad del Principe de los creyentes (la paz sea con él) como uno de los ejemplos más claros de sinceridad, piedad y justicia entre los compañeros del último de los Profetas, el Profeta Mohammad, las bendiciones divinas sean con él y su familia.
muchos exégetas y estudiosos de la religión lo han presentado como uno de los ejemplos más destacados de este versículo.
El Imam Hasan al-‘Askarī (la paz sea con él) narró que su padre, el Imam al-Hādī (la paz sea con él), realizó la visita a la tumba del Principe de los creyentes (la paz sea con él) el día de Ghadīr, aludiendo al versículo 119 de la sura Tawbah en sus expresiones:
«… mientras que Dios, el Altísimo, ha ordenado seguirte y ha exhortado a los creyentes a auxiliarte, diciendo: «¡Oh, vosotros que creéis! Temed a Dios y permaneced con los veraces». ¡Señor mío! La verdad se manifestó contigo, pero la gente la abandonó.»[1]
Husayn Sa’id narró con su cadena de transmisión de Abū Sa’id acerca de la ocasión de la revelación de este versículo:
«Cuando el versículo: «Temed a Dios y permaneced con los veraces» fue revelado, el Enviado de Dios (las bendiciones divinas sean con él y su familia) se volvió hacia sus compañeros y dijo: «¿Sabéis acerca de quién fue revelado este versículo?»»
Respondieron: «¡No! No lo sabemos, ¡oh, Enviado de Dios!».
Abū Duyānah dijo: «¡Oh, Enviado de Dios! Todos nosotros somos de los veraces, hemos creído en ti y te hemos corroborado».
Dijo: «¡Oh, Abū Duyānah! No es así. Este versículo fue revelado exclusivamente acerca de mi primo, el Principe de los creyentes, Ali ibn Abi Talib (la paz sea con él), y él es de los veraces.»[2]
En otro hadiz se pregunta al Profeta, las bendiciones divinas sean con él y su familia, sobre el significado de Al-Sadeqin en este versículo (sura Tawba : aleya 119) y él dijo:
هُمْ عَلِيٌّ وَ فَاطِمَةُ وَ اَلْحَسَنُ وَ اَلْحُسَيْنُ وَ ذُرِّيَّتُهُمُ اَلطَّاهِرُونَ إِلَى يَوْمِ اَلْقِيَامَةِ
«Ellos son el Principe de los creyentes (la paz sea con él), Fatima (la paz sea con ella), al-Hasan y al-Husayn (la paz sea con ambos), y la descendencia pura de ellos hasta el Día de la Resurrección».[3]
[1] **_Tafsīr Ahl al-Bayt_ (la paz sea con ellos), t. 6, pág. 380; *Bihar al-Anwar*, t. 97, pág. 366.**
[2] Tafsīr Ahl al-Bayt, (la paz sea con ellos), t. 6, pág. 376; también véase Bihar al-Anwar, t. 35, pág. 411.
[3] _Al-Burhān fī Tafsīr al-Qur’ān_, volumen 2, pág. 865.