El contenido de esta carta es claro. El Imam Alí (la paz sea con él) ordena a uno de los comandantes de su ejército que se mantenga firme frente a un grupo rebelde. Primero debe exhortarlos y aconsejarlos para que regresen al camino recto; y si no aceptan, deberá hacerlos volver a su lugar mediante la fuerza militar.
El destinatario de esta carta era Uthman ibn Hunayf, gobernador de Basora, quien además tenía a su cargo el mando militar.
Tras la muerte de Uthman ibn Affan y la adhesión general de la gente a Ali ibn Abi Talib, cuando Talha ibn Ubayd Allah y Zubayr ibn al-Awwam no lograron alcanzar sus objetivos (que eran el califato o al menos el gobierno de una parte del mundo islámico), partieron de Medina hacia La Meca. En La Meca enviaron a Abdullah ibn al-Zubayr ante Aisha bint Abi Bakr para informarle que Uthman había sido asesinado y que Ali ibn Abi Talib había asumido el control de los asuntos de la gente, y que temían que de ello surgieran conflictos en el mundo islámico. Le pidieron que, si lo consideraba conveniente, los acompañara en su viaje a Basora, con la esperanza de que Dios, por medio de ella, reconciliara las divisiones de esta comunidad, cerrara sus brechas, eliminara su dispersión y reformara sus asuntos.
Abdullah acudió ante Aisha y transmitió el mensaje. Ella inicialmente se negó, pero al día siguiente anunció su conformidad. Cuando Talha y Zubayr, junto con Aisha y un grupo de rebeldes, llegaron a Basora, Uthman ibn Hunayf, gobernador de Ali (la paz sea con él) en Basora, escribió una carta al Imam informándole de la situación. El Imam redactó entonces la carta en cuestión y se la envió, ordenándole que, junto con los fieles de entre la gente de Basora, se enfrentara a los opositores.
Texto original de la carta:
فَإِنْ عَادُوا إِلَى ظِلِّ الطَّاعَةِ فَذَاكَ الَّذِي نُحِبُّ؛ وَ إِنْ تَوَافَتِ الْأُمُورُ بِالْقَوْمِ إِلَى الشِّقَاقِ وَ الْعِصْيَانِ، فَانْهَدْ بِمَنْ أَطَاعَكَ إِلَى مَنْ عَصَاكَ، وَ اسْتَغْنِ بِمَنِ انْقَادَ مَعَكَ عَمَّنْ تَقَاعَسَ عَنْكَ؛ فَإِنَّ الْمُتَكَارِهَ مَغِيبُهُ خَيْرٌ مِنْ مَشْهَدِهِ وَ قُعُودُهُ أَغْنَى مِنْ نُهُوضِه.
«Aconseja a los opositores. Si regresan a la sombra de la obediencia, eso es lo que deseamos. Pero si los acontecimientos los arrastran hacia la discordia y la rebeldía, combate a quienes te desobedecen con el apoyo de quienes te obedecen; y apóyate en quienes te siguen para prescindir de los negligentes. Pues, en verdad, la ausencia del que actúa con desgana es mejor que su presencia, y su inactividad es más provechosa que su movilización.»
Fuente:
Carta 4 del Nahy al Balagha.